Ya estaba por dar la hora de la cena, decidí salir al centro de la Ciudad para despejar mi mente y buscar un rincón para cenar. Recordé el día que conocí a unos chicos que recién habían llegado de Argentina, mientras tomábamos unas cervezas me habían platicado que conocieron un lugar llamado 60 Brasas y pensé que sería el momento ideal para conocerlo. Llegué a Mercado 60, tome la carta y me decidí por probar las empanadas argentinas(…), ¡por fin llegaron a mi mesa! y desde el primer bocado su sabor me transportaron a mi niñez de la primera vez que mis padres decidieron llevarme de viaje con ellos. Ese viaje fue a Buenos, Argentina.